martes, 13 de marzo de 2012
Tratamiento Ambulatorio de la Neumonía
jueves, 2 de febrero de 2012
PRUEBAS DIAGNOSTICAS PARA LA ENFERMEDAD POR REFLUJO GASTROESOFAGICO

Las pruebas diagnósticas para la enfermedad por reflujo gastroesofágico tienen un papel muy limitado. Sólo en caso de síntomas muy severos, con anemia, detención del crecimiento, vómito forzado o en proyectil crónico o tos crónica la endoscopía puede ser útil para la búsqueda de esofagitis erosiva o esofagitis eosinofílica. Sin embargo, estos dos problemas son muy poco frecuentes en lactantes menores de 9 meses de edad. Por ello, en esta edad, incluso la endoscopía es discutible, a menos que los síntomas sean muy severos o intratables.
El estudio de pH intraesofágico rara vez proporciona información útil en lactantes vomitadores. Del mismo modo los estudios de bario o ultrasonográficos sólo están indicados cuando existe vómito en proyectil persistente para descartar la presencia de obstrucción anatómica.
Vandenplas Y, Rudolph CD, Di Lorenzo C, Hassall E, et al. Pediatric gastroesophageal reflux clinical practice guidelines. J Pediatr Gastroenterol Nutr 2009;49:498-547.
martes, 31 de enero de 2012
Ranitidina en el RN de muy bajo peso al nacer

lunes, 26 de diciembre de 2011
Pseudorresistencia de la Epilepsia a Fármacos.

La epilepsia resistente a fármacos (ERF) se define como el uso de 2 o más esquemas antiepilépticos (monoterapia o combinada) tolerados, bien seleccionados y con adherencia adecuada sin conseguir remisión de las crisis convulsivas.
Algunos predictores de resistencia a fármacos son:
número o frecuencia elevada de crisis convulsivas en la fase temprana de la epilepsia o epilepsia con causa conocida, la cual frecuentemente es estructural, en especial la esclerosis de hipocampo.
Antes de considerar ERF se debe descartar la Pseudorresistencia, que es la condición en que las crisis convulsivas persisten porque el trastorno subyacente no se ha tratado adecuadamente. La causa más frecuente puede ser un mal diagnóstico. Existen varias condiciones que pueden simular crisis epilépticas y diagnosticarse como tales, como son el síncope vasovagal, arritmias cardiacas, trastornos metabólicos y otras condiciones neurológicas con manifestaciones episódicas como ataques isquémicos transitorios o migraña. Las crisis psicogénicas (no epilépticas) constituyen el 25% de los casos de aparente ERF.
Una clasificación incorrecta del síndrome epiléptico o del tipo de convulsión puede ocasionar falla terapéutica o, incluso, agravamiento de las convulsiones. La fenitoína, carbamazepina, gabapentina, oxcarbazepina, vigabatrina, tiagabina y pregabalina pueden empeorar las ausencias y las convulsiones mioclónicas. La lamotrigina tambén puede exacerbar algunos sindromes epilépticos mioclónicos.
Otra causa de pseudorresistencia es no prescribir el fármaco a la dosis adecuadas. El dar mucha importancia a los “niveles terapéuticos” puede dictar los ajustes de las dosis sin una adecuada correlación clínica.
Bibliografía:
- Kwan P, Brodie MJ. Early identification of refractory epilepsy. N Engl J Med 2000;342:314-9.
Arts WF, Brouwer OF, Peters AC et al. Course and prognosis of childhood epilepsy. Brain 2004;127:1774-84.
Kwn P, Schachter SC, Brodie MJ. Drug-resistant epilepsy. N Engl J Med 2011;365:919-26.
jueves, 8 de diciembre de 2011
CAUSAS DE PANCREATITIS EN NIÑOS

Una de las causas más frecuentes de pancreatitis es la obstrucción del árbol pancreatobiliar por lo que, en caso de sospecha, es importante descartar la presencia de cálculos biliares, anomalías estructurales de los conductos pancreático y biliar y quistes. Mientras que en el adulto 40% de los episodios de pancreatitis aguda son causados por cálculos biliares, en los niños sólo 4% tienen este origen.
Se deben descartar otras anomalías estructurales como pancreas divisum, quistes de colédoco, páncreas anular y la disfunción del esfínter de Oddi. El ultrasonido abdominal es útil para descartar estas entidades. De hecho, la ultasonografìa es la primer herramienta diagnóstica en casos de pancreatitis en niños.
Trastornos metabólicos pueden originar cuadros de pancreatitis crónica. Entre estos se incluyen las hiperlipidemias y causas menos frecuentes como el transporte defectuoso de aminoácidos.
Muchos fármacos se han asociado al desarrollo de pancreatitis, destacando los fármacos anticonvulsivantes como el ácido valproico, quimioterpia oncológica (L-asparaginasa) y diuréticos. Las infecciones virales también se han relacionado con la pancreatitis, incluyendo al virus Epstein-Barr, hepatitis B y C, VIH. El trauma abdominal también puede ser causa de pancreatitis.
Las enfermedades autoinmunes ocasionalmente son causa de pancreatitis; entre ellas se incluyen la pancreatitis autoinmune, enfermedad inflamatoria intestinal y la colangitis esclerosante primaria.
Finalmente, padecimientos genéticos como la fibrosis quística del páncreas, pueden dar lugar a pancreatitis recurrente o crónica. En los niños, 30% de las pancreatitis se consideran idiopáticas. Tal vez se deban a mutaciones no identificadas.
BIBLIOGRAFIA
Clifton MS, Pelayo JC, Cortes RA, et al. Surgical treatment of childhood recurrent pancreatitis. J Pediatr Surg 2007;42: 1203-7.
Werlin SL, Kugathasan S, Frautschy BC. Pancreatitis in children. J Pediatr Gastroenterol Nutr 2003;37:591-5.
Choi BH, Lim YJ, Yoon CH, Kim EA, Park YS, Kim KM. Acute pancreatitis associated with biliary disease in children. J Gastroenterol Hepatol 2003;18:915-21.
Uzma Shah, M.D., and Anuradha S. Shenoy-Bhangle, M.D. A 19-Year-Old Man with Recurrent Pancreatitis N Engl J Med 2011;365:1528-36.
lunes, 21 de noviembre de 2011
PRUEBAS DIAGNOSTICAS EN SOSPECHA DE COLESTASIS NEONATAL

Ante un caso de colestasis neonatal es muy importante la interpretación de los exámenes de laboratorio y gabinete que se solicitan. Cada prueba tiene utilidad bien definida. Así, la manera de documentar la colestasis es mediante la medición de la fracción directa de la bilirrubina. Si medimos ácidos biliares en suero y orina podemos confirmar la colestasis y nos puede indicar la presencia de un error congénito de la biosíntesis de ácidos biliares. Es importante valorar si el paciente cursa con acolia o no ya que que el color de las heces nos indica el flujo biliar hacia el intestino. Las pruebas de función hepática nos hablan de la gravedad de disfunción hepática, sobre todo la determinación de las pruebas de síntesis como son los niveles de proteínas totales, albúmina o las pruebas de coagulación. Las pruebas de función tiroidea (TSH, tiroxina) permiten descartar endocrinopatía y la determinación de cloro en sudor es útil si se sospecha fibrosis quística de páncreas. Para descartar una hepatopatía metabólica deben solicitarse aminoácidos en suero y orina, así como sustancias reductoras en oria.
Los estudios de gabinete forman parte del estudio de los lactantes con colestasis. La ecografìa sugiere o excluye la presencia de un quiste de colédoco o puede detectar el signo del cordón triangular, sugestivo de atresia de vías biliares. La gamagrafía hepatobiliar ilustra la permeabilidad u obstrucción del conducto biliar.
Debemos recordar que la colestasis (elevación de cualquier grado de bilirrubina directa) en el recién nacido o lactante pequeño siempre es patológica y es imperativo llegar a un diagnostico con prontitud. Es imperativo diferenciar la atresia biliar extrahepática de la hepatitis neonatal, por lo que con frecuencia se tiene que recurrir a la biopsia hepática y exploración de vías biliares.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
ANEMIA HEMOLITICA AUTOINMUNE. ETIOLOGIA

Cuando un paciente presenta anemia y se acompaña de reticulocitosis con elevación de la fracción indirecta de la bilirrubina estamos ante un caso de anemia hemolítica. Un paso fundamental para completar el diagnóstico es determinar si es o no una anemia autoinumne. El diagnóstico de las anemias hemolíticas autoinmunes se fundamenta en la detección de inmunoglobulinas o componentes del complemento en la superficie de los glóbulos rojos, lo cual se hace mediante la prueba de Coombs directo (antiglobulina directa). En el recién nacido la principal causa de enfermedad hemolítica autoinmune es la isoinmunización ya sea por grupo o Rh.
En niños mayores hay diversas causas de las anemias hemolíticas autoinmunes que pueden ser idiopáticas o secundarias. Entre la etiología de éstas últimas se encuentran diversas infecciones como virus de Epstein-Barr, citomegalovirus o mycoplasma; fármacos como alfa-metildopa, sulfas o penicilinas; neoplasias como linfomas o leucemias; enfermedades de la colágena o de origen autoinmune como lupus eritematoso sistémico o artritis reumatoide.
El pronóstico depende de la causa. La anemia hemolítica autoinmune idiopática generalmente es autolimitada, aunque 30% pueden presentar hemólisis crónica.
Referencias:
- Ghers BC, Friedberg RC. Autoimmune hemolytic anemia. Am J Hematol 2002;69:258-271.
- Packman CH. Autoimmune hemolytic anemia. En Rakel R. Conn´s Current Therapy- Filadelfia, WB Saunders, 1994:pag305.
- Sege GN. Anemias hemolíticas autominunitarias. En Nelson. Tratado de Pediatría. Elsevier Saunders. 2009; pag 2042.